No existe una definición entre turistas y viajeros, ambos son parte de lo mismo y nos hemos comportado como tal en alguno de nuestros viajes.
Si aún así tuviéramos que encontrar diferencias entre las actitudes, éstas no radican en el tipo de fotos que tomas, la actitud inmediata de dejarlo todo y viajar, la poca o mucha planificación que hagas de tu viaje, si usas maleta o mochila y mucho menos la cantidad de cosas que empaques en ellas.

La primera diferencia entre un viajero y un turista se encuentra en la actitud de empujar los límites de lo desconocido.
El turista es u
n observador; verá con asombro las diferencias culturales que existen en los lugares pero difícilmente será participe de ellas.
Reconocerás al turista ya que al regresar de un viaje lo escucharás decir algo cómo: “Vi que India preparaban unas hojas con tabaco y una pasta extraña, le tomé una foto.”
El viajero dirá: “En India venden hojas de betel con nuez de areca, tabaco y una pasta de menta, me acerqué a comprar una y mira mi selfie con los dientes rojos mientras la mastico” .Las selfies no hacen el turista, observar sin actuar si.
El viajero prefiere encontrar su camino en lugar de seguir el de otros.
El viajero evitará tomar los transportes de turistas e intentará hablar con las personas para usar el transporte público.
Más qué por ahorrarse unos centavos lo hace por que sabe qué el camino más divertido y auténtico se encuentra ahí. El viajero viaja para observar la realidad de la vida del lugar, no siempre los atractivos turísticos o principales museos; sabe que la mejor forma de ver el reflejo de la vida de un pueblo es usando sus medios de transporte o encontrar un camino por su cuenta.
El turista ve el viaje como un acontecimiento esporádico y ajeno a su realidad del día a día, el viajero ve el viaje como algo que es parte de su vida.
El turista sabe que los viajes suceden durante un periodo específico de tiempo, tendrán un inicio y un fin. No es su forma de vivir, es tan sólo una forma de conocer y experimentar algo diferente por un corto tiempo antes de regresar a su rutina.
El turista organiza los viajes entorno a su vida, el viajero organiza su vida entorno a los viajes.
El turista observará las otras realidades como si estuvieran detrás de un cristal, como si se tratará de un museo o un zoológico. Estas pequeñas diferencias le ayudarán a abrir los ojos y ver un poco más allá de lo que está acostumbrado, aprenderá de su viaje por más corto que haya sido.
El viajero ha comprendido que lo que consideramos contrastante realmente no lo es.